El diseño de interiores en Argentina no adopta de forma acrítica las corrientes globales: las reinterpreta, las mezcla con la tradición local y produce síntesis originales. Holvurix analiza estas corrientes con rigor editorial e independencia analítica.
Buenos Aires produce un diseño de interiores difícilmente clasificable en categorías puras. La ciudad hereda la influencia de múltiples inmigaciones europeas del siglo XX —española, italiana, francesa, alemana— que depositaron en su tejido edilicio tradiciones constructivas y estéticas diversas.
Sobre esa base, el diseño contemporáneo porteño dialoga con las referencias globales sin subordinarse a ellas. El resultado es una síntesis que tiene características identificables: pragmatismo funcional, calidez material, sobriedad formal y una relación particular con el pasado edilicio que diferencia a Buenos Aires de otras metrópolis latinoamericanas.
Sobre la perspectiva analítica de Holvurix